Los califóridos (Calliphoridae)

moscardones o moscardas de la carne

Los califóridos (Calliphoridae) son una familia de dípteros braquíceros que incluye numerosas especies llamadas comúnmente: moscardones o moscardas de la carne, moscas azules o verdes (en inglés son conocidas genéricamente como “blowfly”, “bottle flies”, “carrion-flies” o ”fleece-fly strike”
Los imagos (formas adultas) de la familia Calliphoridae son insectos de aproximadamente entre 10 y 12 mm de largo, se caracterizan por presentar, generalmente, brillantes colores tales como el azul (como el género Calliphora), verde (como Lucilia) o negro (como Phormia).
En la cabeza tienen una lúnula y sutura frontal bien marcadas. La antena es trisegmentada, y posee una arista plumosa en el segundo segmento. Como en la mayoría de los dípteros la venación de las alas es más sencilla que la de otros insectos alados; en esta familia la vena Rs es bifurcada. Las especies de esta familia poseen escamas bien desarrolladas (calípteros), las cuales generalmente ocultan los halterios.

La mayoría de las hembras de Calliphoridae requieren una considerable cantidad de proteínas para poder desarrollar huevos viables en sus ovarios (por ejemplo Phormia regina requiere alrededor de 800 µg), por lo que las teorías actuales señalan que las hembras acuden a la carroña o a los animales con el doble propósito de acceder a una fuente de proteínas y depositar sus huevos.

La hembra pone alrededor de 150 a 200 huevos de una vez, llegando a poner alrededor de 2.000 huevos en toda su vida. El promedio de hembras y machos nacidos se comporta en una relación aproximada del 50% (1 x 1).

La eclosión del huevo, en condiciones favorables, ocurre alrededor de 8 horas después de la oviposición. La larva pasa, a través de mudas por tres estadios de desarrollo, (larva I, larva II y larva III).

Los califóridos (Calliphoridae)

moscardones o moscardas de la carne

Las larvas utilizan enzimas proteolíticas además de la acción triturante de los ganchos del aparato bucal para poder penetrar en la carroña o en el cuerpo de los organismos de los que se alimentan.

Son insectos poiquilotermos (no regulan su temperatura como por ejemplo lo hacen los mamíferos – homeotermos- ) por lo tanto son muy dependientes de la temperatura ambiente para su desarrollo y funcionalidad, de manera que, con temperaturas controladas de 20 °C, Phormia regina puede desarrollarse desde huevo hasta pupa en 150-266 horas (6 - 11 días).

Cuando la larva ha completado su desarrollo abandona su medio de sustento (carroña, animal, etc.) para enterrarse en el suelo y pupar para, posteriormente (entre 7 y 14 días en condiciones ideales), emerger el insecto adulto o imago.

larvas necrófagas

se alimentan de tejidos muertos

Las mayoría de las larvas de las especies de esta familia de dípteros son necrófagas (se alimentan de tejidos muertos), es por esto que a inicios del siglo XIX el médico personal de Napoleón Bonaparte, el Varón Dominique Larrea observó como las heridas de los combatientes que se infectaban con larvas presentaban una mejor evolución, esto debido a que por falta de médicos en los campos de combate; a muchísimos de los mutilados y heridos las moscas les fueron depositando sus larvas por el olor que salía de sus heridas.

Para gran sorpresa de todos, lo que hacían era alimentarse solo del tejido necrótico putrefacto dejando el resto limpio sano e intacto, lo que permitía una eficaz cicatrización.

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